martes, 1 de noviembre de 2016
Novedad
Estás justo a mi lado, tan cerca que podría lacerarte con la mirada, tan seguro de saber que voy a hacerte daño que eso te hace indestructible.
Paso la yema de mis dedos por las arrugas de tu cuello y empiezo a dibujar un mapa que no encajaría en ninguna otra parte, mientras tu boca emite estúpidas historias que simplemente hacen mover mi lienzo y rompen sin piedad la idealización tuya que mi mente había necesitado crear hace un momento.
¿Por qué insistes en hacerme parte de tu mundo? ¿Por qué insistes en arruinar la perfección de recordar a un extraño? ¿Por qué no logras entender que lo que más me gusta de tu cuerpo es tener la certeza de que no voy a verlo dos veces?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario