¿Podés hablar de mí?, ¿podés recordar como vivía?, ¿por qué el azul es mi color preferido?, ¿por qué estoy odiando el cine? .Si las personas supieran cuántas veces te necesité para escribir, cuántas veces tuve que inventarte entre los papeles; cuántas palabras definí con conversaciones tuyas; cuántos pensamientos tuyos hice míos, sólo míos...
Llevo 11 noches enteras recorriendo los 5 lunares de tu espalda, sí, esos que parecen llevar al mismo cielo, ¿Por qué no me llevan a vos?, ¿por qué siempre acabo encontrándome a mí misma?.
Llevo 15 reproducciones de una misma canción, tratando de encontrar una emoción que valga la pena, un indicio de que la escritura es un acto individual, que no necesito poner a tu universo en esa constante danza entre mi cabeza y el papel.
Llevo 3 años en los que sólo voy al cine club para criticar la película que no tuve la valentía de ver, con la esperanza de que alguna tarde, no me sienta la protagonista de esos cortos minutos que logro captar antes huir.
Llevo 7 meses escribiendo de mí, sólo de mí... Sin saber que, poco a poco, estoy desnudándome ante personas que, en algún tiempo, podrían llegar a ser vos.
