“ ¿la esperanza es el sueño
del hombre despierto?” -suena la voz del
subconsciente ya elevado; entender. No inteligir: entender –
La pregunta ilumina el humo
ya creado en la habitación, al contrario de lo que se piensa los libros nunca
aclaran tu caos, te enseñan a divagar por él y éste a menudo se disfraza de
cotidianidad. Ella decide encender ese revestido blanco que concibió con tanta
minuciosidad unas horas antes ( suena la canción de las dos almas perdidas en
una gran pecera)… la introspección ya había comenzado y ya no se sabe que es peor -idealiza ella- si te encontrás con esa esencia opuesta, al
final siempre se terminan consumiendo los absurdos y hasta las leyes físicas lo
habían advertido. Luego decide sentarse frente al espejo, lanzar con su mayor
fuerza lo primero que encuentra , su recopilación de poemas más preciada y al observar su reflejo fragmentado pudo
entender por fin lo que ocurre al encontrarse con esa esencia gemela.