viernes, 10 de octubre de 2014

Madrugadas en el séptimo arte

                  



Existen relojes blandos como burla del tiempo,  novelas sin cronología alguna, pero aún así el concepto está tan presente  que se gasta él mismo en omitirlo, y más que omitirlo, el juego consiste en querer pausarlo para que algunos momentos fuesen eternos…¡ y tantos que son merecidísimos de serlo! Un libro que llene expectativas, una noche que dure más de doce horas , la desnudez absoluta ( desdichado el que imagine ausencia de prendas),  aquel álbum que toca el lado oscuro de las facetas humanas y el importantísimo color naranja consumiéndose en los labios ; estos y más elementos son necesarios para completar la escena, porque eso somos,  películas deambulando por una ciudad en busca de algo que le suba el “rating” a la vida; un drama, una comedia o un final.