Existen relojes blandos como burla del tiempo, novelas sin cronología alguna, pero aún así
el concepto está tan presente que se
gasta él mismo en omitirlo, y más que omitirlo, el juego consiste en querer
pausarlo para que algunos momentos fuesen eternos…¡ y tantos que son
merecidísimos de serlo! Un libro que llene expectativas, una noche que dure más
de doce horas , la desnudez absoluta ( desdichado el que imagine ausencia de
prendas), aquel álbum que toca el lado
oscuro de las facetas humanas y el importantísimo color naranja consumiéndose
en los labios ; estos y más elementos son necesarios para completar la escena,
porque eso somos, películas deambulando por
una ciudad en busca de algo que le suba el “rating” a la vida; un drama, una
comedia o un final.