Siempre he pensado que se escribe mejor cuando se está
abstraído de la realidad, de esta manera
se le puede mostrar menos cruda, o menos aburrida, o menos feliz …
¿ será ese el precio
que tenemos que pagar los apasionados sin remedio? , cuéntame como vivís, cómo
vas muriendo poco a poco entre poesías y
cabezas vacías cayendo en una
resignación eterna…¡vos eterno revolucionario! ¿ vos resignado? ¡qué ironías!.
Hoy que los huesos crujen por las humedades, hoy que el ángel se volvió Ícaro y
me revistió con sus cenizas apareció en mí un sentimiento casi satisfactorio al
pensar en el París, en el Montparnasse de los inmortales ( porque un hombre
muere cuando el último hombre que lo recordaba también lo hace), imaginar al Cronopio mayor explicándose con Baudelarie
por qué Allan Poe y él eran el mismo escritor desdoblado en dos personas ¡ y
muchas pruebas que tiene!, o al Balzac con sus desordenados horarios y siempre
necesitando presión en son de inspiración…¡así como vos!
De amores a destiempo y hojas de libros despegadas, al buen
entendedor pocas palabras.
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