¡y qué! si quiero decirte mil cosas obscenas
desnudarte a palabras muy quedas
penetrando tus bajos instintos y
mordiendo, de a poquitos, tus turgentes delicias.
¡ y qué! si de golpe me rechazas
pues seguiré acechándote en la luna,
vigilando la cadencia de tus frases,
el vaivén acompasado de tus labios sonrientes
y los suspiros seductores de tus ojos
! qué más da!, si en las noches
imagino tu figura agazapada en mi sombra,
anudada en mil formas sugerentes...
crepitando ¡oh llama inquieta!,
al calor de mis quejidos.
y tienes mil formas que succionan mis lujurias,
y despedazan mi cordura, y galopas abstraída
en mil recuerdos, desposeída y entregada...
No me importa imaginarte en mil temblores
agitando tus montes, tus llanuras, tus mesetas...
la inmensidad de tus abismos,
y ver cambiar tu geografía
sumergido en tus bordes de mármol
No importa si en tu mirada no descubro algún indicio...
intentaré desnudar tus temores,
saciarme del jugo de tus secretos...¡ah!
y acariciar de puntitas tus deseos
¡y qué! si no quieres hoy
mañana sera otro día
Para escribir se necesita cierta y pérdida de cordura y vos loco lindo, ¡ enamorás con tu caos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario